Me pasó que…(2)

He tenido muchos ratos de descanso y ocio esta semana, por lo que me he dedicado a vegetar, anidar, andar en pijama, y hacer maratones de Netflix. Obviamente llegué al momento “ya no sé qué ver” Fue ahí cuando recurrí a la maravilla de internet y me puse a buscar “entretención livianita”

Recordé los podcast de “Café con Nata”, escuché algunos que me quedaban pendientes y después llegué a “El Gay difícil” de José Miguel Villouta y fue en ese momento cuando la entretención cambió para mí.

Antes podría haber buscado videos idiotas en youtube y reír hasta que me diera hipo, o seguir haciendo de estos falsos quiz para saber el origen de mi nombre, o mi ocupación en una vida pasada. Todo eso aún me entretiene, pero siento que ya estoy un poco saturada de tanta “entretención livianita” y cuando me puse a escuchar “El Gay difícil” fue cómo volver a creer que existen formas de reír y reflexionar al mismo tiempo.

José Miguel Villouta es una de mis personalidades favoritas de la televisión Chilena, lástima que en estos momentos no está al aire, por eso recurrí a la playlist del interruptor en youtube y a  escuchar su podcast. Precisamente escuchando “El Gay difícil” encontré una fuente de diversión de lo más chiquiwawi.

Creo que este wuachón no sólo es intelectual, sino que invita a sus fans a serlo también. Me encanta que recomiende libros, películas, series y música. Así que obviamente siempre estoy siguiendo sus recomendaciones y cuando dijo en su podcast que quería hacer una versión de “Georgy Girl” mi cerebro inmediatamente empezó a pensar maneras de hacer calzar “Hey Gay de ojos café” con esa canción tan taquilla.

Yo no sé por qué me obsesiono tanto con ciertas cosas. Ahora que lo pienso pasé como tres días inventando rimas en mi mente sobre un gay de ojos café…tenía la canción original y varias versiones más en mi playlist en spotify, y cuando viajaba de un lugar a otro la escuchaba y le cambiaba la letra y pucha que fue entretenido. Hasta que dije, esto lo tengo que anotar, porque mi memoria es súper mala calidad y olvido rápido a menos que lo anote.

Y ahí estaba yo, anotando frases al ritmo de una canción, cantando e intentando hacer calzar las palabras, y lo más chistoso es que lo hice porque sí no más, ni siquiera tenía pensado compartir lo que tenía hecho con nadie. Primero: porque el podcast ya no tenía capítulos nuevos, y segundo: porque siempre me da mucho pudor compartir mis creaciones. Pero ayer pensé, qué más da? Yo ya me entretuve harto haciendo esto, lo compartiré con quién lo solicitó en un principio. Así que le escribí a José Miguel, quien para mi sorpresa respondió y me pidió que le mandara la letra. OHSHIT pensé (tuve que tipearla porque la ñoña en mí obvio que la tenía escrita a mano y con lápices de colores) escribí el comentario y di por terminado el proceso creativo de escribir una canción…suena heavy eso o no? Podría agregarlo a mi CV: “songwritter” jajajajajaj y me encanta porque me siento una fan súper intelectual. Hay famosos que le piden a sus seguidores likes o retwits, pero José Miguel Villouta le pide a sus fans que escriban canciones…lo encuentro demasiado top.

Probablemente mi canción no la va a cantar nadie, pero no me importa, porque lo que rescato es que con el sólo hecho de creerse el cuento, se pueden crear cosas muy entretenidas. Estoy segura que más fans de Villouta han hecho lo mismo (no puedo ser yo la única nerd, cierto?) y me encanta pensar que de a poco habrán más comunicadores en Chile como él, sin duda seríamos más tolerantes, más creativos y estaríamos mucho mejor informados.